domingo, 13 de mayo de 2012

The Little Prince


<<Si me domesticas, mi vida se llenará de sol. Conoceré un ruido de pasos que será diferente de todos los otros. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; el tuyo me llamará fuera de la madriguera, como una música.
Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Compran cosas hechas a los mercaderes. Pero como no existen mercaderes de amigos, los hombres ya no tienen amigos.
Si vienes, por ejemplo a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto; ¡descubriré el precio de la felicidad!

El principito fue a ver nuevamente a las rosas:
No sois en absoluto parecidas a mi rosa; no sois nada aún. Nadie os ha domesticado y no habéis domesticado a nadieSois como era mi zorro. No era más que un zorro semejante a cien mil otros. Pero yo lo hice mi amigo y ahora es único en el mundo.
Mi rosa sola es más importante que todas vosotras, puesto que es ella la rosa que he regado. Puesto que es ella la rosa a quien puse bajo un globo. Puesto que es ella la rosa a quien abrigué con el biombo. Puesto que es ella la rosa cuyas orugas maté (salvo las dos o tres que se hicieron mariposas). Puesto que es ella la rosa a la quien escuché quejarse, o alabarse, o aún, algunas veces, callarse. Puesto que ella es MI ROSA.

El zorro dijo: He aquí mi secreto; es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.
El tiempo que perdiste por tu rosa hace que tu rosa sea tan importante. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa.

Si uno se deja domesticar, corre el riesgo de llorar un poco.>>
                                                                                              'El Principito' -Antoine de Saint-Exupérty-
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Creo que todos necesitamos que nos domestiquen un poco de vez en cuando, y también necesitamos esa sensación de saber que domesticamos a alguien, de saber que ese alguien te necesita para vivir de la misma forma que vos lo necesitas a él. Y también está bueno dejar de ser uno más del montón, una persona más entre tanta gente, para pasar a ser ESA persona especial para alguien.
Es cierto: al dejarte domesticar, corres el riesgo de llorar... pero creo que ganas más de lo que podes llegar a perder... 

y, al igual que las lámparas, a esas personas que te domesticaron, o a las que domesticaste hay que cuidarlas como a la rosa del asteroide B 612, porque un golpe de viento puede apagarlas.